POV de Enzo
He vaciado adrede el restaurante en la planta superior del edificio de Midtown. No necesito distracciones, no necesito ojos de la prensa, y sobre todo, no necesito las miradas hambrientas de otros hombres posadas en la mujer que está sentada frente a mí.
Mathilda.
Lleva un vestido de seda negro con un escote en la espalda que deja al descubierto su piel de porcelana. Cada uno de sus movimientos —la forma en que sostiene la copa de vino, la forma en que me mira— es el resultado de la