POV de Mathilda
El silencio en el ático de Park Avenue era ensordecedor, una calma artificial que solo el dinero podía comprar mientras el mundo exterior pedía mi cabeza. Me quedé de pie frente al ventanal, observando las luces de Nueva York. Ayer era la sombra de un hombre poderoso; hoy, los titulares me llamaban "La Viuda Negra de la Logística", a pesar de que Enzo seguía respirando tras las rejas de Sing Sing.
Me toqué el cuello, sintiendo el vacío donde solía estar el peso de su control. Deb