Ambos salieron al pasillo, cerrando la puerta con suavidad. Una vez fuera, Nolan se giró hacia su hermano, y lo que había estado conteniendo durante días estalló.
—¿Crees que puedes simplemente aparecer en la vida de Alaia y pretender que todo está bien? —espetó Nolan, su voz era baja pero estaba llena de furia contenida—. La dejaste cuando más te necesitaba. Y ahora vienes aquí diciendo que te arrepientes. Es demasiado tarde, Liam.
Liam lo miró, con su propia ira mezclada con dolor.
—Sé q