Alaia apenas podía respirar.
El peso de la mentira que acababa de pronunciar ante Sally se sentía como una piedra en su pecho. Había visto los ojos de la niña llenarse de esperanza cuando le dijo que Logan regresaría pronto, que todo estaría bien.
Pero esa esperanza era una farsa, una ilusión que ella misma había creado para evitar que Sally hiciera más preguntas.
La niña no necesitaba saber que su madre estaba atrapada en el oscuro juego de poder que Liam controlaba, y que su regreso depend