Capítulo 141.
La expresión de Gail cambió a una de sorpresa y eso mantuvo su boca cerrada hasta que le indiqué que podía dejar de correr.
Meses siendo parte de esta manada y no había recorrido por completo la totalidad del territorio. No conocía cada rincón del bosque, pero sabía que aún nos encontrábamos dentro porque el límite eran unas montañas más allá.
Gail me bajó sobre un tronco y luego se sentó a mi lado.
Espero pacientemente a que hablara. Me tardé unos buenos cinco minutos porque no sabía por dónd