Perspectiva de Michelle
—Bien —me resigné—. Hagamos una prueba de ADN a los niños.
Sus ojos se abrieron de par en par al escuchar mis palabras. —¿Qué? —exclamó, pero yo me mantuve firme en esta decisión.
—Ya que todos tenemos opiniones diferentes, la prueba de ADN probará que uno de nosotros está equivocado.
—¿Pero cómo haremos la prueba? —exigió saber—. Los niños se irán hoy.
—No es tan difícil, tía —le dije—. Mi padre tiene un hospital y aunque no me especialicé en el campo médico, sé algo al