Ubicación: Rusia
Al llegar a casa, Alexander se abalanza sobre Elena. Ella se muestra cariñosa con él, aunque una vez que el niño se duerme, va directo a darse una ducha. Mijaíl la escucha llorar, mientras lo hace. Aunque no es su problema, le afecta saber que está así, por lo que pospone su encuentro con Irina y espera a que ella salga del baño para asegurarle que la ayudará con la cirugía del pequeño Antón.
Elena parece sorprendida al verlo parado frente a la chimenea que hay en la habitación