Ubicación: Rusia
—¿Se encuentra bien, señor Kosovo? —pregunta Irina, quien rara vez se desubica.
Tal vez se ha dado cuenta de que él está distraído. No sabe cuál es la razón, pero se imagina a Elena con Arthur, probablemente por culpa de esa maldita mujer que no deja de trastornarle la mente, al punto de que ni en esos momentos puede dejar de pensar en las cosas que ella le ha metido en la cabeza.
—No te preocupes, preciosa. ¿Cómo van las cosas con tu padre? —le pregunta Kosovo, mientras termin