Ubicación: Argentina
Lisandro está feliz, su maravillosa esposa viene corriendo a buscarlo tras enterarse del accidente. Tal vez se ha arrepentido de querer dejarlo. Sin embargo, no solo ella está preocupada por Abel. El maldito ha actuado en plena luz del día y ha superado todas las expectativas que tenía el señor Li, con sus ataques.
—¿Qué haces? —le pregunta Tania al verlo vestirse.
—He estado demasiado tiempo en este hospital. Si Abel es como yo, querrá terminar lo que empezó. Si nos quedam