Ubicación: Argentina
Después de pasar todo el día organizando cómo enfrentarán a Abel, Lisandro decide tomarse un minuto para sí mismo y va a caminar. Necesita pensar, sabe que a partir de ahora habrá que llegar hasta el final. Su temor se ha vuelto realidad: no será el héroe de esta historia llena de villanos.
—Lisandro, estás aquí. Te estuve buscando en la casa. La señora Miller dice que debemos ir a una fiesta de la organización —indica Tania, y él la mira con tristeza.
—Ya sabía de la reuni