Ubicación: Argentina
La desesperación de Tania empieza a dominarla de nuevo, cuando Belén le pide que se calme.
—No logro comunicarme con el hospital al cual lo trasladaron. Podemos ir en persona —responde su amiga, pero George le dice que lo mejor es esperar un poco. No saben cuántos hombres de Abel están dando vueltas por ahí.
—Entiendo tu lógica, George, pero ¿tú qué harías si no supieras nada de Julia? —le pregunta Tania, con una mano en el corazón.
—Tiene razón, llevémosla en el helicópter