Ubicación: Argentina
Lisandro está recostado en la cama, con un par de cortes en el rostro y un hematoma en la frente. Se ve tranquilo, como si solo estuviera descansando y no internado por haber sufrido contusiones tras un accidente.
—Maldito desgraciado, incluso así postrado remueves las hormonas de otras mujeres —reclama Tania, feliz de verlo.
Se acerca a él y toma su mano. Esta tiene una vía, y al mirar arriba, lee unas siglas en su suero que después buscará. Necesita saber qué le están pon