Ubicación: Argentina
—Tania, sé que no debo, pero no me gustaría morir sin decirte esto. —Fernando parece extraño.
—Dime, no necesitas guardarte nada —le indica Tania, mientras se miran.
—Me gustaría que te quedaras a mi lado hasta que empeore. No quiero que me veas cuando esté mal, pero deseo pasar mis últimos días sano contigo —le dice Fernando, quien ha tardado mucho en pedir eso.
—Por supuesto que me quedaré —le responde Tania, tomando su mano.
—¿Y Lisandro? —pregunta Fernando, preocupado.