Camila le cuenta todo y, mientras entra a ver a su padre, él comienza a hacer un par de llamadas. Cuando ella y su madre salen de la habitación, él ya está desocupado.
—Me gustaría comentarles algo, si les parece. Sería mejor que nos sentáramos —les dice Lisandro.
La madre de Camila les propone ir al bar del hospital para tomar un café. Cuando entran, él les abre la puerta y, sin pensarlo, les acerca la silla a ambas. La madre de Camila ya se ha dado cuenta de las intenciones que este hombre tie