>>> Kathia Andreotti:
Sus labios se separaron de los míos con una lentitud casi tortuosa, solté un suspiro, sentía mi cuerpo caliente de deseo, mis ojos no podían alejarse de ese hombre que me encimaba.
Su mano, que yo misma posé sobre mi seno derecho, se movió hacia arriba lentamente, metiendo sus dedos en el tirante dorado de mi bata, lo bajaba con lentitud… El contacto de él, ese sutil roce me erizó la piel.
Sus ojos estaban fijos en mí, esa penetrante mirada gris clara que me hacía e