Capítulo 98: No quiero dejarte ir, Giovanni.
Kathia sintió que su corazón se ablandaba un poco. Era difícil ignorar la preocupación que la consumía, pero también sabía que Giovanni estaba intentando protegerla y animarla.
—Está bien —dijo la mujer castaña, con un susurro, sintiendo que su voz se suavizaba—. Pero necesito que hablemos de algo más positivo.
Giovanni asintió, aliviado por su cambio de tono.
—¿Te gustaría que pensáramos en nombres para los bebés?
Kathia sonrió, sintiendo un ligero alivio.
—Sí, eso suena bien~
Se aco