Capítulo 29: No seas como William.
Giovanni bajó la mirada hacia ella, sus ojos inexpresivos como un muro impenetrable.
Kathia no estaba ahí, pero si hubiera visto esa mirada, habría sentido que algo en él… ¿Estaba roto?
—Necesitas atención médica. Llamaré al doctor Lombardi —dijo Giovanni finalmente, con un tono frío.
—Gracias… gracias, Giovanni… Pero… ¿Y si vas conmigo?, tengo miedo y no quiero estar sola… —dijo Valentina, fingiendo un llanto más intenso mientras se aferraba a su brazo como si su vida dependiera de ello.