—¿Quieres tener sexo?, perfecto. Pero primero, tómate un baño. Yo te espero aquí y… ¡AAAH! ¡MALDICIÓN, ¿QUÉ HACES?! —gritó Kathia cuando Giovanni la alzó en un movimiento rápido y ágil, llevándola al baño.
—Tú tomarás el baño conmigo, profesora. ¿Cómo puedo confiar en ti si pareces tan enojada? Quizás al salir, ya no te encuentres en la habitación~ —dijo él con un tono coqueto y dominante que hizo que la piel de Kathia ardiera de rubor.
Clack~
La puerta del baño se abrió y Giovanni la bajó