Capítulo 121: Lo inevitable.
✧✧✧ Esa mañana en Nápoles, Italia. En la mansión del señor Andreotti. ✧✧✧
El sol iluminaba el área de la piscina, y el agua reflejaba destellos de luz.
El aire fresco traía consigo el aroma de los rosales que florecían en el jardín, mientras el canto de los pájaros llenaba el ambiente con una melodía alegre y relajante.
Kathia, con su cabello castaño ondeando al viento, se encontraba sentada en el borde de la piscina.
La mujer llevaba un traje de baño azul, sencillo pero elegante, que se