>>> Kathia Andreotti:
Sus ojos grises se posaban sobre mí con una intensidad que me dejaba sin aliento, y una media sonrisa seductora se dibujaba en sus labios, como si supiera el poder que ejercía sobre mí con esos simples gestos. Era simplemente él.
—No. Voy a respetar las decisiones de mi esposa, no me aprovecharé de ti —dijo, su tono juguetón contrastando con la seriedad de su rostro.
Mi corazón se hundió ante esas palabras. ¿Acaso estaba intentando humillarme? ¿Esperaba que me ret