Capítulo 61
Narra Catalina
Después del beso, Daniel me tomó por la cintura y me levantó con una facilidad que me dejó sin aire. Me sentó sobre el escritorio mientras sus labios bajaban lentamente por mi cuello y sus manos se aferraban a mi cuerpo como si temiera que fuera a desaparecer.
Por unos segundos creí que lo había recordado todo.
Mi corazón empezó a latir con fuerza. Cerré los ojos y permití que la esperanza me dominara, convencida de que aquel beso no podía venir de un hombre que me ve