Capítulo 60
—No puede ser —murmuré mientras negaba con la cabeza—. Esto no puede ser real.
Aquella imagen la tenía clavada en la cabeza como una daga.
Liliana entró unos minutos después sin tocar la puerta. Caminó hacia la cama con una actitud más tranquila, como si pensara que el video había logrado alejarme de Catalina.
Esa noche nos acostamos en silencio. Yo permanecí de espaldas, mirando la pared, mientras las imágenes que había visto seguían apareciendo en mi mente.
Liliana se acercó y des