Al caer la tarde, la pareja acaba de despertarse después de una agotadora batalla. Lily gruñe molesta cuando su esposo desgarra toda la ropa que llevaba puesta esa mañana. A Sean no le importa; lo más importante para él es atar a Lily aún más.
"Deja de quejarte y ve a ducharte", le dice Sean, molesto por el ruido.
"¿Por qué te gusta tanto obligarme?"
"Vive como eres, sin hipocresía", le dice Sean.
"¿Quién es hipócrita?", gruñe Lily.
"Mis ojos y oídos aún pueden ver y oír cómo disfrutabas nuest