22. Lily, ¡vamos a casa!
Anetha fue al hospital cuando se enteró, por un amigo médico, de que Sean estaba allí con una mujer. Su gran curiosidad hizo que quisiera verlo en persona.
Anetha estaba segura de que la mujer a la que se refería su amigo era la prometida a la que Sean se había referido. Sin siquiera haberla visto, ya sentía celos; Anetha no aceptaba que su amor fuera correspondido unilateralmente, considerando que ella y Sean habían sido amigos desde pequeños.
"¡Hola, Anetha!", dijo una voz mientras saludaba