Capítulo 92. Huellas en la arena
Amaneció un nuevo día y como de costumbre Marina fue a despertar a su hijo.
Él siempre la esperaba despierto, recibían el día entre risas y juegos, con hambre devoraba el desayuno, le contaba interminables relatos de sus juegos con otros niños, y hacía análisis profundo de sus propias conclusiones de la vida usando su lógica inocente.
Pero hoy la habitación de Cris estaba en silencio, excepto por el sonido de la respiración entrecortada del niño. Marina y Gavin se encontraban en una esqu