Damino se encontraba sentado al final de la mesa, lo mas apartado posible de la entrada a los jardines, mientras procuraba que el sol de la mañana no lo golpeara en su totalidad.
En el extremo opuesto de la mesa se encontraba el anciano rey, con una sonrisa tranquila en sus labios, mientras revisaba un enorme manojo de papeles que uno de sus sirvientes mas leales le había llevado unos minutos atrás.
El príncipe de mirada oscura observaba los jardines desde la mesa, disfrutando de aquel día tan