Nacimiento del heredero.
POV Elara
El dolor no llegó de golpe. Se anunció primero como una presión baja, profunda, una molestia distinta a todo lo que había sentido antes. Pensé que era cansancio, otra consecuencia más de estos meses largos, de esta tristeza que se había instalado en mi cuerpo como una enfermedad silenciosa. Intenté incorporarme, caminar un poco, respirar como me habían enseñado. Pero entonces llegó otra ola, más fuerte, más clara, innegable.
Supe, con una certeza que me atravesó el pecho, que había ll