20- No es broma.
Marina Johnson.
Esa tarde, cuando lo vi frente a mí, sentí que mi corazón quería salir disparado de mi pecho. Tuve que hacer un esfuerzo supremo para no delatarme, conteniendo una marea de emociones que amenazaba con desbordarse. Amo a Gilbert Macallister, lo amo con una intensidad que me hace temblar en lo más profundo de mi ser. Pero sé que nuestro amor es imposible, no solo por Gema, sino por el doloroso engaño que nos hizo.
Mis pensamientos se vuelven tormentosos, atrapados entre el deseo a