— Perfecto — respondió — iré a traer algunas cosas.
— Vale, yo haré lo mismo.
Coloqué mi traje de baño debajo de la ropa y aliste un cambio, tomé la cartera y mi celular para tomar fotos del atardecer. Nos marchamos al mar y cuando llegamos fuimos bien atendidas por la dueña del lugar, ordenamos y comimos suficiente e incluso logramos llevar comida.
— ¿Te gusta?— le pregunté y ella asintió — ya sabes que cuando desees salir solo tienes que decirme para así hacerlo.
Llegó el anochecer y t