Mundo ficciónIniciar sesiónFranco se apoya en el colchón para levantarse y ver fijamente a Nora. Acaricia su rostro con ternura y sus ojos la examinan con adoración, como si nunca hubiera visto una criatura tan maravillosa y hermosa, era la mirada de un hombre perdidamente enamorado.
No hay palabras, solo un silencio, una pelea interna en cada cabeza. Que difícil era sucumbir y aceptar la realidad, pero una vez que se aceptaba, todo se volvía más fácil. Eso lo sabían, pero aún seguían aferrados a la negac







