~Adrián~
Cuando salí de la habitación de Emilia, entré a mi estudio, me relajé en el sofá y cerré los ojos.
Me quedé así por un rato y luego volví a abrir los ojos.
Mis ojos captaron la botella de whisky que estaba sobre mi escritorio.
Lo miré durante un rato, demasiado exhausto para siquiera acercarme al escritorio y cogerlo.
Entonces me levanté y decidí ir a buscarlo. Porque eso era lo único que podía calmar mis nervios.
Mis ojos recorrieron el estante sobre el escritorio y encontré lo que es