Luego de realizar unas labores en el palenque, Samantha se despidió de su esposo, él estaba atareado con unas reuniones y no pudo acompañarla a retirar a Norita de la escuela, una vez que ella pasó por la niña, compraron helado para visitar a Angelito y Pau. Cuando llegaron a su apartamento primero almorzaron juntas y luego de eso se dirigieron al piso de arriba, y tocaron el timbre.
Pau se dirigió a abrir la puerta, sonrió al observar a su cuñada.
—Pasen. ¿Cómo están? —cuestionó. —¿Te sirvo a