35.| En busqueda de lo perdido.
La mirada de Derrick se endureció cuando vio al que era mi acompañante, de hecho, pude ver el momento exacto en que se tragó todas las palabras venenosas que seguro estaba por decir. En vez de hacer eso solo me miró, apretando los labios.
—¿Qué hace él aqui?
—¿Alguna vez has escuchado que el enemigo de tu enemigo es tu amigo? —pregunté y sonreí, intentando liberar la tension—pues el señor Monteineu ahora es nuestro amigo y va a ayudarnos a cazar a Sainaaz.
Derrick negó con la cabeza.
—No lo