33.| Traiciones

Tragué saliva con fuerza cuando vi frente a mi todo lo que habia causado a mi alrededor.

Estaba justo en la entrada de la casa de Sainaaz, revisando con la mirada y dandome cuenta que el cuerpo de Lilith ya no estaba, y tampoco Rio, quien había huido de mis colmillos, seguro llevandose el cuerpo con el.

La casa estaba vacia, no estaba Rhys, ni el señor Donovaz. Solo el cuerpo de Derrick con una estaca en el pecho de donde no dejaba de brotarle sangre. Me dejé caer de rodillas frente a él, mira
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