Siento como si me hubiera caído un balde de agua fría en plena ventisca invernal.
Todo el recelo y las dudas que tuve para no acostarme con Dylan resultaron ser ciertos.
Él me ha utilizado de todas las maneras posibles e incluso, de las maneras en que no me había dicho.
Se ha encargado de romper mi corazón de formas que no puedo describir, apuñalándolo, martillándolo, quemándolo en llama viva.
Y ahora me siento desolada.
Todo lo que me podía hacer, me lo ha hecho y no sé cómo puedo seguir en pi