Y es cuando veo a Dylan igualmente sorprendido como yo.
― ¡Vaya, vaya! ―me dice con sorna―así que los rumores son ciertos―indica, al tiempo que mira las manchas de sangre en la cama―siempre creí que era toda una exageración, después de todo, nuestros cuerpos están diseñados para estar juntos―asegura, pero es que yo estoy que me desmayo.
― ¡Mi Dios, me ha venido el periodo! ―le respondo y por un momento siento asco de todo―Pero ¿si hacen falta varios días para que suceda? ―le señalo y él ahora s