Mundo ficciónIniciar sesiónNo tengo una historia que contar, pero he escuchado una sobre ti, las cicatrices de tu amor me recuerdan a nosotros y me hacen pensar que casi lo teníamos todo, tenías mi corazón en tus manos y lo tocaste al ritmo con un latido.
Nos encontrábamos sentadas Isabel y yo en el salón de conferencias del hospital escuchando aquella charla que solo hacía que se me cerraran los ojos, una vergüenza de doctora, salir de un turno de madrugada para escuchar charlas médicas y luego tener un turno tarde no era algo adecuado para la salud y mientras cabeceaba buscando un lugar cómodo donde poner mi cabeza, sentí la samaqueada de Isabel.
- Que te pasa, tengo sueño
- Mmm creo que deberíamos salir de la sala- ¿Porque? Sabes que toman asistencia- Excusa el baño, pero hay que salir- Estas actuando extraño, lo sabes- Es que . . . .“Estimados doctores por favor demos la bienvenida a los doctores internacionales los cuales les darán la última charla el día de hoy y quiero que tomen atención acerca de sus recomendaciones al final de la charla el día de hoy y para acabar ambos doctores estarán dando visitas a la áreas del hospital, unos aplausos por favor”
- Carajo
- Ese vocabulario, Asli- Justo ahora que regresamos a Los ángeles, es enserio- Parece que sí, tienes mala suerte, amigaMe quede mirando hacia aquel estrado donde se encontraban ambas personas y aunque una pertenencia a mi pasado, aquel pasado que volvió a carcomerme el corazón y más aún que trajo dolorosos y odiosos recuerdos.
No quise seguir escuchando aquella charla así que aproveche que algunos doctores salieron por una urgencia y salí con ellos, firme mi asistencia y argumente que había una emergencia, me quede sentada en la cafetería un rato con el café entre las manos y cuando lo quise probar me di cuenta de que estaba frio.
- No te vez nada bien, estas muriendo
- John, estas aquí- ¿Estas bien?, quieres que te lleve a que te revisen, estas algo pálida- No tranquilo, estoy bien, solo es el cansancio- Si, bueno estos seminarios cansan la verdad- Mmmm- Verdad, Asli tu no estas desde ayer- Exacto y en la tarde tengo turno- Que te parece si nos tomamos un descanso tengo algo de tiempo y te invito a comer y te desaparezco por unos minutos- De verdad- Claro- Gracias, te lo deboCaminamos hasta un restaurante, y justo recibí la llamada de Isabel la cual vino corriendo y note que me quería decir algo, pero como me vio acompañada no pudo decirme el chisme, aunque en ese momento lo agradecí pues no quería atormentar más mis pobres neuronas.
Al llegar de nuevo al hospital me quedaba casi tres horas para iniciar mi turno a la vez que John y me dejo dormir en su consultorio mientras él se paseaba por el hospital, dormir un poco, aunque aún me sentía cansada, tome una ducha rápida en los vestidores y empecé a atender consultas.
Luego de cinco largas horas y a punto de desmayarme, camine hasta el estacionamiento, no quería manejar porque seguramente moriría, me apoye en mi auto y escondí mi rostro.
- ¿Asli?
- Hola- ¿Estas bien?- Si, solo algo cansada- Sabes, mejor te llevo a tu apartamento , le diré al conserje que le dé una chequeada a tu auto y ya mañana lo recoges- Pero tengo turno temprano- Entonces te recojo y solucionado- Eso es un abuso, sabes qué . . .- Tranquila, estamos para apoyarnosNi bien me senté en el auto, me quede dormida, John me despertó cuando llegamos a mi apartamento, nos despedimos y me recordó que me recogería en la mañana.
A la mañana siguiente estuvo puntual afuera de mi edificio esperándome, el corto camino hacia el hospital estuvo lleno de chistes de su parte y risas mías,
- Te invito a almorzar, te lo debo
- Uy ese almuerzo te saldrá caro- Jajaja exagerado, aparte te hice venir temprano- Ni tanto, igual tengo una cirugía temprano y bueno- Ohhh, entonces nos vemos en el almuerzo- Mejor vamos por un café y galletas así empezamos una buena mañana- Me parece buena idea.Ya en la cafetería pedimos nuestros café y galletas para comer en nuestros consultorios, pero yo me sentía algo incomoda y no era por tener a John cerca sino sentía que alguien me observaba.
Recibí mi café y mis galletas cuando John se quedó mirando como preocupado mientras yo no entendía su rostro pues tenía las cejas alzadas y la mirada fija.
- ¿Qué pasa? ¿Porque esa cara?
- Mmm . . ¿lo conoces?- ¿A quién?- Desde que entramos no ha dejado de mirarte y esa cara da miedo- Ohhh, la verdad no lo conozco y si da miedo jejejeCaminamos ignorando a aquella persona que nos veía con enojo, pero más aun sabía que tenía que huir pues en cualquier momento y el menos inesperado lo tendría frente a mí.
Las horas en mi consultoría fueron tranquilas, solo me dedique a atender a los pequeños pacientes que me visitaban, me quede encerrada pues no quería salir, ni encontrarme con nadie e Isabel que no dejaba de escribirme pues tenía urgente que hablar conmigo.
John vino a buscarme a mi consultorio y saliendo nos cruzamos con aquella persona de la cual huía, frente a nosotros con la mirada enojada, ambos nos fuimos a almorzar a un lugar un poco alejado del hospital a nuestro regreso, ambos estábamos risa y risa parecíamos locos, teníamos que ir al seminario de la tarde a lo cual, me encontré con Isabel y mientras nuestra conversación seguía de largo, ya que cada situacion que me contaba, se me hacían una mezcla de sentimientos en el pecho.
Al final Isabel me aconsejo si se presentaba la situacion que hablara con él pero que lo mandara al diablo como ella lo hizo, sabía que en parte él tenía la culpa, pero ya había pasado cuatro años donde pude superar muchas cosas, pero no que apareciera para arruinar todo lo que me costó superar.
Gracias por leer este nuevo capítulo 💖 Cada página está hecha con mucho cariño para ustedes. Espero que lo disfruten tanto como yo al escribirlo. ¡Los leo en los comentarios! ✨







