Mundo ficciónIniciar sesiónNo soy lo suficientemente maduro como para aprender de mis errores, pero hay una luz en tus ojos y el tic tac de tu corazón, volteemos nuestro rostro hasta el cielo y miremos las estrellas del amor.
Habían pasado algunos meses en donde mi extraña relación con Lucas se volvía cada vez más unidas, aunque le deje en claro sobre mis sentimientos, a Lucas no le importo mucho y juro ganarse mi corazón, algo que me pareció gracioso y nos volvimos algo así como amigos con derechos.
Por otro lado, las pocas veces que vi a Sebastián, se había vuelto atento conmigo hasta cuando estábamos solos, me sonreía hasta una vez me trajo un regalo así de la nada, sabía que su cambio de actitud era por alguna razón y la averiguaría, aunque no iba a negar que eso me gustaba por dentro saltaba de felicidad y mi mente soñaba con aquellas fantasías que aún tenía, pero por alguna razón iniciaban con Sebastián y terminan con Lucas.
Lucas se había vuelto en mi sombra y no en el mal sentido, sino que siempre le gustaba estar pegado a mi incluso en los curso que llevábamos juntos yo era su compañera y pobre del que se me acercara, muchos inventaron rumores de que teníamos una relación algo que negué y él decía que quería mantener su promedio.
Lucas cada día se volvía en mi cumplidor de fantasías y este año el último de la carrera nos tocaba hacer la residencia y luego la graduación, como una de las mejores de la clase tenía la opción de escoger el lugar donde iniciaría mis prácticas lo que me emociono y ni que decir que Lucas me siguió, aunque lo malo es que quedaba lejos de la residencia universitaria.
Como para suerte de algunos y mala de otros aquel hospital quedaba cerca del apartamento de Lucas y me propuso vivir juntos a lo cual me negué rotundamente no porque no quisiera sino por la situación que conllevaría.
Estaba casi muerta el primer mes pues no solo era cansado atender paciente sino el recorrido que daba de la residencia hasta el hospital, muchas veces me encontraba con Lucas en los pasillos o en las escaleras y él no desaprovechaba esas oportunidades para besar o tocarme, aunque le huía él sabía cómo atraerme a él.
Era viernes lo cual tenía que regresar a casa con mi hermana, pero me sentía tan cansada, mi cuerpo estaba por colapsar, me dormiría donde cayera mi cuerpo y mientras pensaba apareció Lucas quien de un jalón me subió a su taxi y nos dirigimos a su apartamento.
Estuve a punto de golpearlo, pero él solo se reía de mis intentos fallidos, tuve que llamar a mi hermana, ella sabía que el tema de la residencias eran abrumadores, me sugirió que viniera una vez al mes algo que accedí feliz, pero lo malo es que olvide donde estaba hablando por teléfono.
Así que una vez al mes
Acaso no te enseñaron a no intervenir en conversaciones ajenas
Jajaja estaba a mi lado ni modo que me tapara los oídos
Te odio, metiche
Se que no lo haces aparte porque te gusta que te coma….
Eres un idiota, compórtate
Vas a vivir conmigo sí o no
Ya te respondí
Piensa en las ventajas, ahorro en transporte, cercanía, gastos compartidos y a mi
Lo último me desanima
No te desanima cuando te . . . .
Cállate por Dios, el taxista te puede oír
Me baje del taxi algo enojada y más que todo por la vergüenza ya que cuando estábamos solo se comportaba como todo un coqueto idiota.
Me subí al ascensor y estaba por cerrarle la puerta en las narices cuando puso el pie y las puertas se abrieron y aunque sabía que tenía que darle las gracias por dejarme quedar en su apartamento no quería dar mi brazo a torcer.
No bien ingresamos a su apartamento, me atrapó en la puerta y me besó, era un beso posesivo mientras su mano fue directo a mi zona sensible, sus besos bajaron de mi boca a mi cuello y termino besando entre mis pliegues, mis gemidos hacían que su lengua fuera más ágil y profundo hasta que termine en su boca, se levantó y saboreaba y sabía que aquello me excitaba más.
Tome un baño que por suerte no hubo interrupciones, cuando salí a la sala Lucas estaba sirviendo dos patos de pasta con trocitos de carne, nos sentamos a comer pues teníamos que recuperar energías por los días anteriores.
Mientras yo hacía limpieza, Lucas tomaba un baño, cuando salió me encontró envuelta en sus sábanas, intente parecer dormida, estaba cansada, pero si él me veía despierta sabía que terminaríamos enredados.
Mis esfuerzos valieron la pena, aquella noche me dejo dormir, supuse que también estaría cansado.
Me desperté porque olvidé desconectar mi alarma por suerte no desperté a Lucas, cuando reparé en mi mirada noté que estaba desnudó y ni que decir de su gran atributo el cual estaba muy despierto.
Por mi parte jamás le había hecho sexo oral a nadie y verlo así me causo mucha necesidad, algo inexperta en la situación me acerque y empecé a tocarlo, Lucas se movió un poco dormido, pero siguió durmiendo me quise detener pensaba que capaz le molestaría, pero mi excitación fue más allá y con mi lengua empecé a jugar para luego introducirlo a mi boca, hacia lo mejor que pudiera y hasta que sentí como acabo en mi boca.
Me estaba limpiando cuando Lucas me miro algo sorprendido para luego besarme y decirme me gustó, tienes una boca maravillosa para luego besarme y terminar teniendo sexo, no entendí porque le gustaba tenerme de espaldas, aunque me gustaba cuando jalaba mi cabello no era tosco.
El sexo muchas veces era rudo, pero en ocasiones era demasiado pasional sentía que había amor, aunque por mi parte me agradaba estar con él, se había vuelto parte esencial, pero por otro lado estaba Sebastián quien no dejaba de escribirme hasta me llamaba a veces.







