No soy lo suficientemente maduro como para aprender de mis errores, pero hay una luz en tus ojos y el tic tac de tu corazón, volteemos nuestro rostro hasta el cielo y miremos las estrellas del amor.
Habían pasado algunos meses en donde mi extraña relación con Lucas se volvía cada vez más unidas, aunque le deje en claro sobre mis sentimientos, a Lucas no le importo mucho y juro ganarse mi corazón, algo que me pareció gracioso y nos volvimos algo así como amigos con derechos.
Por otro lado, las p