CAPRICHOS

Mirar las comisuras de tus labios que parecen interesantes y más cuando empiezas a sonreír puedo notarlo eres un chico muy travieso, tu nombre de mis labios es realmente bonito y quiero seguir pronunciándolo, las cosas que no puedo decirte y esos malos pensamientos en mí son precisos.

Ya estaba demasiado cansada para seguir subiendo cajas, por suerte era la última sino mi cuerpo sufría un colapso, estaba dejando las cajas con mis cosas en la entrada del apartamento de Lucas, el cual no se encontraba pues tuvo que ir al hospital por unos pendientes.

Me senté unos minutos en el sofá necesitaba descansar, pero recordé que aún tenía que acomodar las cajas que deje en la habitación paralela a la Lucas, no entendía porque me dio una habitación nueva si ambos sabemos que no me dejara dormir sola.

Fui a la habitación de Lucas pues había dejado mi bolso en su habitación, cuando ingrese, encontré una caja sobre la cama y tenía mi nombre en la tarjeta, soy demasiado curiosa, abrí aquella caja y lo que mis ojos vieron me causaron un dolor de cabeza, solo pensaba que Lucas se volvió realmente loco con mi estancia en su casa, le había dejado las cosas claras sobre el sexo, pero creo que no me tomo la atención debida.

Estaba en cama leyendo las instrucciones y no sé en qué momento me quede dormida sobre la cama, me desperté porque no me podía mover.

Veo que ya despertaste, sirena

Hasta ahora no veo la lógica que me llames sirena, sabes

Es porque eres hermosa y con tu hermosa sonrisa enamoras a cualquiera

Sabes que las sirenas enamoran con el canto, ¿no?

Yo siempre escucho tu canto, siempre

Oye, no te estarás confundiendo de chica

Claro que no, escucho tu canto cuando gimes cada vez que te doy muy duro

Demonios Lucas, compórtate

Jajajaja, estamos solos, porque tengo que comportarme

¡Idiota!

Te gusto mi regalo, hasta te dormiste con el

Creo que trate de dejar las cosas claras

Uffff, Asli sabes que eso es imposible

Y en realidad fue demasiado imposible pues Lucas estaba besándome, ese chico jamás estaba cansado.

Me sentía una tonta por haber caído tan rápido antes mis supuestas reglas que yo misma puse, pero también sabía que tarde o temprano pasaría pues yo misma había entrado en la casa del lobo feroz.

Aquella media tarde terminamos usando el regalo de Lucas que era una juguete, me desperté cerca de las cinco de la tarde, la cama estaba vacía, tome una ducha muy fría para relajarme.

Sali a la sala, pero estaba vacía y me percate que estaba realmente sola, las cajas ya no estaban en la sala y las encontré en aquella habitación que era para mí.

Me prepare algo para cenar, después de ver televisión por horas eran cerca de las once de la noche cuando Lucas apareció, noté que estaba serio y no como otras veces que siempre tenía aquella sonrisa coqueta en el rostro.

Por fin llegas, ¿dónde estabas?

Afuera

Mmmm deseas algo de comer o capaz . . .

No necesito nada

Ingreso a su habitación, decidí que también dormiría pensé que tal vez le pasó algo afuera y estaba enojado por ello, pero mi perspectiva cambió cuando quise ingresar a la habitación y estaba con llave.

El domingo fue peor ni siquiera me dirigió la palabra, para no incomodar me quede en la habitación que me dio, me la pasaba pensando que hice mal o talvez fueron las condiciones que puse . . . . Ahhhh

Y así pasaron ya dos semanas las más incómodas de mi vida, no saque nada de las cajas pues estaba pensando seriamente buscar algún lugar donde vivir, me sentía totalmente ignorada.

Empecé a visitar los fines de semana a mi hermana para no sentirme prisionera de la incomodidad, hasta que llegamos a la tercera semana del mes y otro domingo más, me aliste para ir a una visita de un apartamento cerca de la zona algo cómodo para mi presupuesto, pero tenía que verlo.

Estaba lista para salir, solo me faltaba mi bolso el cual me lo coloqué en el hombro, estaba por abrir la puerta cuando la presencia de Lucas interrumpió mi salida.

¿Vas a salir?

Si

¿A dónde? ¿Vas a ver a alguien?

Tengo una reunión

¿En domingo?

Adiós

Espera…. Te llevaré

No es necesario

Claro que lo es

Mis negativas no le importaron y así terminamos camino a mi cita en un silencio incómodo.

Gracias y adiós

Espera iré contigo

No puedes

¿Por qué?

Porque no

Verás a otro hombre

Veré a una chica, que es lo que te pasa

No pensé que tuvieras esos gustos

Eres un . . . . Uffff . . . . . Haz lo que quieras

Termine el recorrido de aquel apartamento el cual solo tenía una habitación, un baño, una sala comedor y una mini cocina, aunque el precio era algo asequible y eso que la zona resultaba ser algo costosa, por mi parte sentía que tenía mi aprobación solo sería una confirmación formal y traer todas mis cosas.

Después de despedirme, estaba ya afuera viendo que hacer pues Lucas seguía pegado como mi sombra, seguía sin decir una sola palabra hasta el momento lo cual agradecía por la incomodidad, pero como nada es eterno.

¿Te piensas mudar?

¿Tú qué crees?

¿Porque?

Tu deberías tener esa respuesta

Asli, yo no apruebo tu mudanza

Lucas, soy demasiado mayorcita para tomar mis decisiones

Eres muy cínica

El cínico aquí eres tú, que después de todo vienes a reclamarme, te comportas extraño, me dejas de hablar y ahora te comportas como alguien con derechos sobre mí . . . Tú . . . . .

Jajajaja me causas mucha gracia . . . . Demasiada

Haz lo que quieras

No he terminado de hablar Asli

Yo sí, así que me voy a ir suéltame, te odio

No regrese a casa hasta las nueve de la noche, camine por largo rato o más bien llorando, me sentía una tonta porque sabía que me lastimaba, sabía que ya estaba totalmente enredada con Lucas y peor aún tenía sentimientos por él algo que no quería admitir,

Lo encontré sentado en la sala, estaba por ir a la habitación cuando me detuvo y me entregó mis diarios, aquellos que se quedaron conmigo en la universidad eran unos cuatro diarios, lo miré y luego miré mis diarios, ahora podía entender todo, pero sentí que nació una rabia dentro de mí y lo abofeteé.

No tienes derecho a hacer esto, eres . . . . No vale la pena seguir discutiendo igual ya me iré

Me metí a la habitación tirando al puerta, rompí aquel diario en pedazos de la rabia e impotencia por todo lo que sentía y deje de sentir, todos mis sentimientos con Sebastián y Lucas, me tiré a la cama y lloré hasta quedarme dormida.

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