Mundo ficciónIniciar sesiónJULIA
Después de echarle broma por su repentino abrazo puesto que no era su costumbre darlo ni mucho la mía recibirlos, así que me dio una mirada un tanto socarrona
—¿Contigo no se puede cierto?—, preguntó soltándose—, pero como te dije no le sigas dando largas al imbécil de mi hermano, el necesita otra clase de mujer en su vida pero besa no eres tú, así que no sigas con algo que a la larga los terminará dañando a los dos, por favor toma lo que te digo como consejo, dej






