PARTE SEIS: QUÉDATE A MI LADO
CAPÍTULO TRES
Diego se detuvo. ¿No se daba cuenta ella que ella lo estaba matando con el solo hecho de que lo nombrara de esa manera?
— ¿Sí, señorita Muriel?
Andrea no soportó más mantenerse lejos de él así que sin nada más por mentir, corrió a él y lo abrazó de una manera especial, de una manera que decía tanto en tan poco.
Los ojos de Diego se abrieron de un momento a otro. Ni siquiera él esperaba que ella fuera a hacer algo así.
—Gracias, Diego, de la misma ma