Mundo ficciónIniciar sesiónEse día Paolo Carvalho se encontraba nervioso, le pidió a su hija Juliana que lo acompañara, pero ella se negó, tampoco sus hijos quisieron acompañarlo, comenzó a sentirse solo y abandonado, solo su Abogado accedió a acompañarlo, tal vez por ser solidario con su antiguo cliente, ya que, en el fondo, conocía bien a Carvalho y sabía que siempre fue un patán.
La reunión comenzó un poco tensa para Carvalho, quien se sentía acorralado, aun cuando trataba de mostrarse altivo






![Deseos prohibidos [18+]](/dist/src/assets/images/book/206bdffa-default_cover.png)
