-Amor, gracias por darme la noche más hermosa del mundo -dice acostada en mi pecho mientras yo acaricio su cabello.
-No amor, soy yo quien te agradece por enseñarme a hacer el amor, porque contigo aprendí lo que es entregarse a alguien por completo, sin miedos ni tabúes, eres la mujer más especial que conozco, te juro que jamás olvidare esta noche, gracias por liberarme de esta prisión de amor.
Seis meses después…
Muchas cosas han pasado en nuestras vidas, mis bebes están a punto de nacer, aun