-Mi madre se quedó en casa, esta señora no es más que tu maldita amante -escupo con odio.
Siento mi mejilla arder por el ¡golpe que me pega mi padre.
Daniel se para y lo toma por el cuello.
-Jamás en tu puta vida vuelvas a poner una mano encima a Mariana, no se lo permitiré, si quiere que siga pagando sus putas cochinadas -le grita y tira al piso.
Roberto cambia su semblante, se nota que teme algo, será que hay algo que aún no sé.
-Hija perdóname, tienes que saber toda la verdad, déjame explicá