Capítulo 24
Me quedé sorprendida con su confesión. No esperaba que Santiago hablara con tanta seguridad ni que dijera que había estado enamorado de mí toda su vida.
No sabía cómo reaccionar. Ya tenía suficiente caos encima como para agregar un pretendiente a la lista, así que respiré hondo y le respondí de la forma más clara posible.
—Santiago… no estoy interesada en empezar una relación con nadie —le dije—. He tenido demasiadas desilusiones y decepciones. Necesito tiempo. No estoy lista para nada.
Él asintió sin molestarse.
—Puedo esperarte —respondió—. El tiempo que necesites. Entiendo que tienes que reconstruirte. Todo lo de tu pierna ha sido duro. Por eso conseguí a esa especialista en Estados Unidos para que te atienda rápido y te dé el trato que mereces. No quiero que sufras más.
Me sorprendió ese gesto, pero también me hizo sentir incómoda. No quería que él pensara que eso significaba qué yo le haría caso por agradecimiento
—Gracias —respondí con sinceridad—. De verdad lo valor