Kali era una de sus clientas y no iba a violar la confidencialidad de ninguna manera.
—Perfecto, ahora ¿en qué te puedo ayudar? —Se ofreció Valeria.
—Necesito un guardarropa…
Jake demoró menos de diez minutos en explicarle a Valeria todo lo que quería, y anotó lo que la diseñadora necesitaba de é