Jake puso una carita con la que bien hubiera podido interpretar al gato de Shreck, incluso le añadió un puchero que le arrancó a Nina una sonrisa de condescendencia.
—Tienes un ingenio poderoso… pero no se te va a hacer, Jake —le aseguró negando.
—¡Oye! ¡No es ingenio! La diseñadora me pidió tus m