Mundo ficciónIniciar sesiónDos semanas después…
Bali era espectacular, pero por desgracia los Orlenko no estaban precisamente acostumbrados a la vida disipada. Yuri se había pasado aquellos quince días haciendo senderismo en medio de las montañas. Aleksei parecía otro pez en medio de los arrecifes y la única razón por la que Kolya no se había movido, era porque estaba pendiente de Beri, cuya recuperación avanzaba sin tropiezos.







