Mundo ficciónIniciar sesiónNina se miró de arriba abajo, y maldijo internamente, porque se podía quitar la grasa de la cara, pero el olor a taller mecánico no se le iba a ir de ninguna manera.
—Señorita Orlenko, parece que usted tiene una particular propensión a los accidentes —murmuró el Asesor viendo cómo ella se alisaba el cabello y se estiraba la ropa.
—Sé que no es una excusa válida, señor Asesor, pero es evidente







