Mundo ficciónIniciar sesiónEl rostro de aquella mujer era una máscara de bondad. Para cualquiera que viera por primera vez a Katerina Orlenko, no podía ni imaginar que bajo la apariencia de aquella perfecta señora de sociedad se camuflaba una mujer dura, hecha a sí misma y brutal estratega.
Cuando se presentó en el Sanatorio de Nuestra Inmaculada Señora, la primera respuesta de la recepcionista fue sonreírle con sinceridad, porque era justo lo que Katerina Orlenko






